LA ENERGÍA QUE TE IMPULSA
MIWenergía ahora es Voltiva Energy. La misma compañía, con una nueva identidad

Cambios en la factura de la luz 2026: ¿Cómo te afecta la nueva normativa?

Comparte esta noticia

Arrancamos el año y, como ya es costumbre en el sector energético, enero llega con novedades en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Sabemos que para la mayoría de vosotros, descifrar qué parte de la factura sube, qué baja y qué se mantiene, puede ser una tarea tediosa.

En Voltiva Energy nos gusta hablar claro, así que hemos analizado al detalle la normativa para contarte exactamente cómo van a repercutir estos cambios normativos de 2026 en tu bolsillo, seas un hogar o una empresa.

La realidad es que este año los costes regulados suben ligeramente. No es un cambio drástico que vaya a romper la economía familiar, pero sí es una subida generalizada que conviene tener controlada para que no te pille por sorpresa.

A continuación, desgranamos los puntos clave.

¿Cuánto va a subir mi factura realmente?

Vamos a lo importante: el impacto económico directo. Hemos realizado una simulación basada en los perfiles de consumo promedio para ver la diferencia final anual, sumando todos los conceptos (peajes, cargos, impuestos, etc.).

Para un consumidor doméstico (tarifa 2.0TD), con una potencia media contratada de 5 kW y un consumo anual estándar, el incremento estimado es de unos 29,94 € al año (impuestos incluidos). Es decir, notarás un aumento de unos 2,50 € al mes en tu factura respecto a los precios de 2025.

Si gestionas una pyme o pequeño negocio (tarifa 3.0TD), el impacto es algo mayor debido al volumen de energía y potencia que manejas. Para un perfil medio con 30 kW de potencia, el coste anual se incrementará en unos 231,79 € (impuestos incluidos).

Por último, para la industria (tarifa 6.1TD), donde el consumo de energía es intensivo, la subida es notablemente superior, rondando los 2.273 € solo en el término de energía más el impacto en potencia. Aquí es donde la optimización y la eficiencia dejan de ser una opción para convertirse en una necesidad.

Los motivos detrás del cambio: peajes y cargos

Para entender la subida, hay que mirar las dos partes principales de los costes regulados: los peajes (lo que pagas por usar las redes de transporte y distribución) y los cargos (costes del sistema decididos por el Ministerio).

Este 2026, la CNMC ha ajustado los peajes de acceso, con una subida muy ligera en la parte de potencia y energía para la mayoría de tarifas. Sin embargo, el grueso del aumento viene por parte de los cargos del sistema. El Ministerio ha incrementado los costes tanto en el término fijo (potencia) como en el variable (energía).

Esto significa que, aunque tu consumo sea el mismo y tu compañía no cambie sus márgenes, la “base” sobre la que se calcula tu factura es un poco más cara este año.

Costes ocultos que también suben: FNEE y bono social

Hay dos conceptos pequeños en la factura que a menudo pasan desapercibidos, pero que este año han sufrido un repunte importante porcentualmente:

  1. Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE): Este concepto ha subido considerablemente. En 2025 pagábamos unos 1,43 €/MWh, y en 2026 este coste se sitúa en 2,657 €/MWh. Es un coste que asumimos todos los consumidores para financiar medidas de ahorro energético a nivel nacional.
  2. Financiación del Bono Social: El coste fijo que pagamos por punto de suministro para financiar el bono social también aumenta. Pasa de unos 4,65 € al año a 6,98 € por CUPS al año.

 

La importancia de la respuesta activa de la demanda (SRAD)

Uno de los aspectos más relevantes de la normativa de 2026 es el coste asociado al Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), un mecanismo que permite al sistema eléctrico contar con consumidores capaces de adaptar su consumo en momentos críticos para mantener el equilibrio entre oferta y demanda. Este coste, integrado dentro de los cargos del sistema, se incrementa ligeramente este año como consecuencia de un mayor uso de estos servicios y de su evolución hacia modelos más flexibles y alineados con los estándares europeos.

Para la industria y los grandes consumidores —y cada vez más también para empresas de tamaño medio— el SRAD no debería entenderse únicamente como un coste añadido en la factura. En 2026 se amplían las posibilidades de participación, facilitando que más empresas puedan ajustar su demanda de forma puntual y recibir una compensación económica por ello. Esto convierte la flexibilidad del consumo en una herramienta estratégica para reducir el impacto de las subidas regulatorias y mejorar la competitividad energética.

 

Qué puedes hacer para mitigar el impacto

En un contexto de aumento de los costes regulados, la clave está en consumir mejor, no solo en consumir menos. Cada kWh que consigas ahorrar, desplazar a horas más favorables o producir tú mismo tiene hoy más valor aún que en años anteriores.

Si eres un consumidor residencial, el autoconsumo fotovoltaico sigue siendo una de las herramientas más efectivas para reducir la factura y ganar independencia frente a las subidas regulatorias. En el caso de empresas y negocios, combinar el autoconsumo con soluciones de almacenamiento y gestión de cargas, permite aprovechar al máximo la energía producida y ganar flexibilidad para adaptarse a las necesidades del sistema, y con ellos reducir costes.

En Voltiva Energy ofrecemos soluciones que van desde la instalación de autoconsumo residencial hasta servicios avanzados de almacenamiento, gestión automática de cargas, y participación en mercados de flexibilidad como el SRAD.

Nuestro objetivo es ayudarte a sacar el máximo partido a tu energía, optimizando el uso de la fotovoltaica y adaptando tu consumo a un sistema eléctrico cada vez más dinámico, sin complicaciones ni sorpresas en la factura de 2026.

Imagen de Alba Olmos
Alba Olmos

Head of Marketing

Perfil en LinkedIn
Últimas noticias
No te pierdas nada

Deja aquí tu correo para recibir noticias

Quizás te interese

No te pierdas estas noticias relacionadas